Decir de la mejor manera lo que se quiere comunicar



Sino vs. Si no



Según la Real Academia Española (RAE), la palabra sino puede funcionar como un sustantivo masculino que significa: fatalidad, destino. También funciona como una conjunción adversativa que se utiliza en los siguientes casos:

Al contraponer un concepto afirmativo a otro negativo expresado anteriormente:
La clase no fue aburrida, sino entretenida.

A veces toma el valor de excepto:
Sabes que no quiero a nadie sino a ti.

En correlación con no solo, denota adición de otros miembros a la cláusula. Suele acompañarse con el adverbio también:
Le parecía que estaba enloqueciendo, no solo de miedo, sino también de aburrimiento.

Puede tener un valor cercano a más que, otra cosa que:
Su ex novia no quería sino volver a verlo.

En el caso que mostramos en la imagen (una publicidad de una revista de Cable) la conjunción adversativa sino está mal aplicada. Aquí debería haberse utilizado la conjunción condicional seguida de negación si no. De este modo la oración quedaría así: “Serían la pareja perfecta, si no fuera que no se pueden ni ver”. Vemos que se está expresando una condición por la que no pueden ser una pareja perfecta.
Como último, observemos que el segundo elemento ―la negación― debe ser tónico, a diferencia de la conjunción adversativa sino que siempre es átona.

3 comentarios:

  1. En el tercer ejemplo dado, el del uso en correlación con "no solo", acompañado por el adverbio "también", se puede prescindir de su uso.
    De todas maneras, se me ocurre que, cuando en construcciones como la del ejemplo se usa "sino", obligatoriamente debe usarse "también", ya que al decir "no solo" implica que esa razón existe y además existe una otra; por lo tanto es ineludible utilizar el "también". Si no se pusiera el adverbio debería quitarse el "solo", pero la frase tendría un significado diferente.
    LE PARECIA QUE ESTABA ENLOQUECIENDO, NO SOLO DE MIEDO, SINO DE ABURRIMIENTO.
    Así armada, sin el "también", el "no solo" pierde el valor de indicador de la existencia de otro motivo añadido, que es lo que viene a reafirmar el adverbio "también".
    La oración sin el adverbio debería no llevar el "solo", con lo que estaríamos refiriéndonos a una situación bien distinta: LE PARECÍA QUE ESTABA ENLOQUECIENDO, NO DE MIEDO, SINO DE ABURRIMIENTO. Un solo motivo, uno u otro, pero uno solo.
    Pero todo esto ya es otro cantar.
    Un abrazo.

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